A Concepción y a Santiago de Chile.
A su gente.
Temblaste de miedo, Concepción,
temblaste de sola;
en la noche, en que las oscuras manos del sueño te arrullaban
te violentaste,
rompiste aguas despertando a los vecinos
del otro lado de la rivera, asustándonos a todos.
¡Qué enérgica, Concepción!
Te volviste loca un momento
y nos volviste locos a todos.
Derrumbaste lo que en un ratico de vida ensoñamos juntos
y todo nos ha caído encima de nuevo
como naipes ante un abanico.
Mis gritos sobrevivientes claman por tus brazos de mar,
tu cuerpo roto en pedazos,
en el que escondes embriones de vida y muerte.
Rompiste aguas para parir de nuevo civilización y encuentro,
concebidas en una cama que tirita cada tercer día
en un pacto sellado con un anillo de fuego.
La viña del mar derramó su tinto y calló,
y Santiago, quien lo bebía calladamente
se duele de tu dolor tomándote en sus cansados brazos
y acariciándote como la mujer herida y furibunda que fuiste ayer.
“No estás sola, mi alma…”
pero sigues temblando y temblando.
Mis gritos sobrevivientes pululan
junto al de otras gentes que te han vivido por generaciones,
tus hijos, los hijos de tus hijos y sus padres
que ya sabían que tu nombre algún día
honraría la tierra de donde somos todos
aunque la latitud nos distinga.
¡Levántate, Concepción!, ¡Levántate, Santiago!,
sacudámonos el polvo todos
y vayamos en colectivo al bautizo en el Bio-Bío…
que todos hemos vuelto a nacer.
¡Concepción!,
ya que haz roto aguas, que el nacimiento dé frutos;
que la cuarentena sea renovación, no condena.
¡No estás sola!
_________________
Héctor Herrera
(Poesía en Movimiento)
Escrita durante la Temporada de Poesía 2010, "¡LA FIESTA DE LA POESÍA!".
Escrita el 28 de Febrero de 2010, luego del terrible temblor que azotara a Chile el día previo.
A su gente.
Temblaste de miedo, Concepción,
temblaste de sola;
en la noche, en que las oscuras manos del sueño te arrullaban
te violentaste,
rompiste aguas despertando a los vecinos
del otro lado de la rivera, asustándonos a todos.
¡Qué enérgica, Concepción!
Te volviste loca un momento
y nos volviste locos a todos.
Derrumbaste lo que en un ratico de vida ensoñamos juntos
y todo nos ha caído encima de nuevo
como naipes ante un abanico.
Mis gritos sobrevivientes claman por tus brazos de mar,
tu cuerpo roto en pedazos,
en el que escondes embriones de vida y muerte.
Rompiste aguas para parir de nuevo civilización y encuentro,
concebidas en una cama que tirita cada tercer día
en un pacto sellado con un anillo de fuego.
La viña del mar derramó su tinto y calló,
y Santiago, quien lo bebía calladamente
se duele de tu dolor tomándote en sus cansados brazos
y acariciándote como la mujer herida y furibunda que fuiste ayer.
“No estás sola, mi alma…”
pero sigues temblando y temblando.
Mis gritos sobrevivientes pululan
junto al de otras gentes que te han vivido por generaciones,
tus hijos, los hijos de tus hijos y sus padres
que ya sabían que tu nombre algún día
honraría la tierra de donde somos todos
aunque la latitud nos distinga.
¡Levántate, Concepción!, ¡Levántate, Santiago!,
sacudámonos el polvo todos
y vayamos en colectivo al bautizo en el Bio-Bío…
que todos hemos vuelto a nacer.
¡Concepción!,
ya que haz roto aguas, que el nacimiento dé frutos;
que la cuarentena sea renovación, no condena.
¡No estás sola!
_________________
Héctor Herrera
(Poesía en Movimiento)
Escrita durante la Temporada de Poesía 2010, "¡LA FIESTA DE LA POESÍA!".
Escrita el 28 de Febrero de 2010, luego del terrible temblor que azotara a Chile el día previo.
Incluida dentro del repertorio de la Temporada de Poesía 2010.






